Culiacán, Sin.- Un arsenal compuesto por más de 5,700 cartuchos útiles, granadas, un fusil Barrett de alto poder y equipos de radiocomunicación fue incautado por las fuerzas federales durante una serie de operativos que dejaron un saldo de 10 personas detenidas —entre ellas un menor de edad— en los municipios de Culiacán y Mazatlán.
Las acciones, ejecutadas el pasado 30 de junio por el Gabinete de Seguridad Nacional, cortaron la línea de suministro y comunicación de varias células delictivas en la entidad.
El despliegue en la capital del estado se concentró en dos puntos clave. En la ciudad de Culiacán, una acción conjunta entre la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina, la FGR y la SSPC permitió la captura de cuatro civiles armados, a quienes se les aseguraron cuatro armas largas, dos cortas, 22 cargadores, 582 cartuchos y cuatro chalecos tácticos.
Mientras tanto, en la sindicatura de Quilá, elementos de la Marina desmantelaron un punto de observación o resguardo donde incautaron 626 cartuchos, 10 cargadores, chalecos y un sistema de comunicación compuesto por seis baterías y cinco cargadores de radio, además de indumentaria táctica.
Hacia el sur, en el puerto de Mazatlán, el Ejército Mexicano centró su ofensiva interceptando el armamento más pesado. En una primera intervención, los militares detuvieron a cinco hombres, identificando que uno de ellos era menor de edad; el grupo portaba de manera flagrante cinco fusiles, cargadores y chalecos.
En una segunda acción en el mismo municipio, las tropas arrestaron a un sujeto que transportaba de manera individual dos armas largas, 37 cargadores y 1,147 cartuchos.
Sin embargo, el hallazgo de mayor poder de fuego en el puerto ocurrió en una brecha, donde los soldados localizaron dos vehículos abandonados. En su interior ocultaban un fusil Barrett —capaz de traspasar blindajes—, cuatro armas largas, un aditamento lanzagranadas, seis granadas listas para su uso y la mayor parte del parque asegurado: 3,416 cartuchos útiles.
Todo lo incautado y los detenidos quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República para deslindar responsabilidades, bajo la estrategia federal que busca debilitar la capacidad de fuego y la logística de los grupos delictivos mediante tareas de inteligencia y coordinación.
Redacción/LaPared