Culiacán, Sinaloa. — Las campanas de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario acompañaron este martes la misa de acción de gracias por los 495 años de Culiacán, en una celebración donde la fe se mezcló con una petición que sigue presente entre los habitantes: recuperar la paz.
Ante feligreses, trabajadores y servidores públicos, el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, recordó a San Miguel Arcángel, patrono de la ciudad, y llamó a mantener la oración ante los desafíos que enfrenta la capital sinaloense.
Durante la homilía, el obispo también dirigió un mensaje a quienes trabajan en el Ayuntamiento y fue directo: «Servir bien es la tarea».
Después lanzó otra petición: «Culiacán necesita hombres y mujeres que anuncien esperanza», una frase que marcó la celebración del aniversario.
La presidenta municipal, Ana Miriam Ramos Villarreal, participó en la entrega de ofrendas y llamó a no perder la fe ni el trabajo conjunto entre sociedad y gobierno para construir una ciudad más próspera y con espacios seguros para niñas, niños y jóvenes.
Culiacán llegó así a sus 495 años mirando su historia, pero también con la esperanza puesta en los años que todavía faltan por escribir.
Redacción/LaPared