Ciudad de México.- Las explosivas revelaciones de Vicente Zambada Niebla en el juicio contra Joaquín Guzmán Loera en la Corte Federal de Nueva York embarraron por completo al ex director de la Policía Ministerial del Estado de Sinaloa, Jesús Antonio Aguilar Íñiguez, hoy jubilado con una pensión de 50 mil pesos.
De acuerdo con el testimonio de El Vicentillo, “Chuy Toño” fue puesto por su padre ya que era amigo suyo, y a su vez el jefe policiaco colocaba a comandantes en las zonas donde se movía El Mayo: la sindicatura de El Salado, Costa Rica, Eldorado y la Cruz de Elota.
Aguilar Íñiguez llegó como jefe de la Ministerial en el sexenio de Juan S. Millán y presentó su renuncia cuando fue ejecutado Rodolfo Carrillo Fuentes, El Niño de Oro, a manos de un comando del Chapo Guzmán en Plaza Cinépolis. Desde entonces comenzó una guerra entre los cárteles de Sinaloa y Juárez.
Con el asesinato de Carrillo Fuentes se descubrió que uno de los hombres cercanos a “Chuy Toño”, Pedro Pérez López servía como escolta del capo de Navolato. Así, las investigaciones recayeron sobre Aguilar Íñiguez, quien renunció y se le libró una orden de aprehensión por delincuencia organizada. Lo mismo ocurrió con la plana mayor de la Ministerial.
Sin embargo, años después todos fueron absueltos, incluido “Chuy Toño”, quien en 2011 fue reinstalado por Mario López Valdez como director de la PME. Malova defendería al comandante a capa y espada, hasta que logró su jubilación por 25 años de en el servicio público. El gobierno lo premió con una pensión de 50 mil pesos.
El Vicentillo además declaró ante el Gran Jurado que su padre y El Chapo pagaban a militares de alto rango y a la Policía Federal para combatir a sus enemigos, Los Zetas, los Beltrán Leyva y los de Juárez.