Mazatlán, Sin.- Con el reto a cuestas de mantener la paz en las calles y frenar la incidencia delictiva en una de las zonas más complejas del país, el general de División, Alejandro Vargas González, asumió formalmente el control de las tropas de la Tercera Región Militar.
Su llegada al mando no es un simple relevo de escritorio: representa un giro en la estrategia para blindar los estados de Sinaloa y Durango.
Vargas González entra al tablero de seguridad con un perfil internacional poco común. Sus 44 años de servicio ininterrumpido incluyen especializaciones en operaciones militares y mantenimiento de la paz cursadas en la República Popular de China, Canadá y Uruguay.
Esta experiencia en contención de crisis e inteligencia será clave para el despliegue operativo en los puntos más calientes de la región, apoyado por su reciente mando en Chiapas y su conocimiento previo del terreno en Durango y Zacatecas.
El engranaje institucional comenzó a moverse de inmediato.
La gobernadora de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, fue tajante al señalar que el nuevo jefe militar se sentará desde mañana a primera hora en las mesas interinstitucionales de seguridad.
“Vamos a estar en coordinación siempre para mejorar la seguridad del estado”, sentenció la mandataria. El objetivo inmediato en la agenda conjunta es claro: fortalecer el patrullaje, blindar el puerto y garantizar la tranquilidad de los sectores hotelero, turístico e industrial, cuyos líderes observan con lupa este cambio estratégico.
Redacción/LaPared