Culiacán, Sin.- El estruendo de los fusiles automáticos no dio margen al error durante la madrugada de este jueves; no era pirotecnia, era un combate urbano que fracturó el silencio del sector norte. El fraccionamiento Villas del Cedro se convirtió en el escenario de un feroz choque armado entre el Grupo de Operaciones Especiales Sinaloa (GOES) y una célula delictiva que operaba desde una vivienda aparentemente común.
El saldo final confirmó la peligrosidad del sitio con tres civiles heridos y detenidos, dos policías lesionados y el desmantelamiento de un búnker logístico que resguardaba armamento y vehículos blindados.
La tensión comenzó a gestarse pasadas las tres de la mañana. Tras recibir una denuncia anónima sobre movimientos inusuales, los elementos del GOES se adentraron en el sector. Al llegar a la intersección de las calles Aguacatero y Naranjo, cerca del bulevar del Universo, los agentes fueron recibidos por una cortina de plomo.
Los agresores, parapetados tras muros reforzados, emboscaron a las patrullas estatales, desatando un intercambio de disparos que se prolongó por varios minutos. El eco de las ráfagas obligó a los vecinos a buscar refugio en las habitaciones traseras de sus casas, mientras las balas trazadoras iluminaban la oscuridad de las calles.
La resistencia de los civiles armados amenazaba con prolongarse hasta que el rugido de los motores de la SEDENA y la Guardia Nacional inundó el bulevar Paseo del Sauce. Con la llegada de los refuerzos militares y de la Marina, el perímetro quedó completamente sellado.
Este despliegue masivo permitió a los elementos estatales avanzar sobre el inmueble, neutralizando la potencia de fuego de los ocupantes y forzando el cese de las hostilidades tras una intensa refriega.
Una vez que el humo de la pólvora se disipó, las autoridades confirmaron el balance del enfrentamiento. Tres presuntos integrantes del grupo armado resultaron heridos durante el combate; fueron extraídos del inmueble y trasladados en ambulancias custodiadas por convoys artillados hacia distintos hospitales, donde permanecen bajo estricta custodia federal. Por parte de las fuerzas del orden, dos elementos de la Policía Estatal Preventiva sufrieron heridas por esquirlas de bala, reportándose estables gracias a que su equipo táctico absorbió la mayor parte de los impactos.
Al tomar control total de la propiedad, los agentes precisaron el hallazgo de un arsenal que confirmaba el uso de la vivienda como centro de operaciones. En el interior se aseguraron tres fusiles de asalto de grueso calibre, una cantidad considerable de cargadores abastecidos y chalecos tácticos con placas de protección balística. Asimismo, en el área de la cochera se encontró una camioneta con blindaje especializado, lista para ser utilizada en desplazamientos de alto riesgo.
Con la salida del sol, peritos de la Fiscalía General de la República iniciaron el procesamiento de la escena, recolectando las evidencias de una jornada que dejó marcada la fachada del inmueble y el asfalto del sector norte de Culiacán.
Redacción/LaPared