Por Sergio Ceyca
En su nueva novela publicada por Malpaso Ediciones, Leonardo da Jandra juntó a la ciencia ficción fantástica y a la filosofía. Dicha novela fue presentada el 21 de febrero en la Feria del Palacio de Minería. En La Pared Noticias nos acercamos para hablar con él del libro así como para discutir sobre diversas temáticas sociales.
Bajo el titulo de El hombre soberbio, da Jandra cuenta la historia de un “héroe excepcional”, desde su infancia hasta su muerte (o desaparición). Situada en un planeta imaginario, la historia arranca con los años de formación del niño, quien es cuidado por el sabio y asceta Amonio.
Como desde sus primeros años el niño sobresale ya por “su cuerpo y salud excepcionales” y por su “inteligencia de un felino que observa en máxima tensión las rutinas del herbívoro que va devorar”, Amonio procura hacer de él un ser humilde y pacífico, siempre dispuesto a emplear sus capacidades en beneficio de los demás.
Cuando cumple 15 años realiza el primero de sus actos heroicos –salva “de una muerte segura a un número grupo de niños a punto de resultar calcinados”–, y su imagen circula por todas las pantallas.
La Pared Noticias: ¿Cómo decide escribir una novela que apele a una especie de fantasía con una reflexión moral? ¿Cómo decide entrar a este género, o este conjunto de técnicas narrativas?
Da Jandra: Yo tardo mucho escribiendo y planificando mis obras. No quiero decir que sea necesario, es sólo mi método de trabajo. Soy muy riguroso: las autocritico, las releo, y como por mi propia formación soy filósofo y empecé a escribir novelas en el trópico, tenía siempre pendiente esta complementación sublimadora de la filosofía con la narrativa. Y creo que este género se presta perfectamente porque complementa la narración con la Historia, la Filosofía, la Ciencia. Por eso busqué estas tres adjetivaciones, es decir: es el hombre, pero es el hombre soberbio. Es el poder. Que diría yo que es esta moralidad que necesitamos para hacernos más autoconscientes y más responsables de lo que puede significar una convivencia socio céntrica, que para mí es la forma genuina de convivir.
LPN: Ahora que estaba comentando lo de la convivencia socio céntrica ahorita a nivel nacional hay muchos colectivos de jóvenes que se están organizando para realizar acciones concretas, por ejemplo, fanzines, o eventos o proyecciones culturales que están relacionadas con activar a la sociedad. ¿Qué retos cree que enfrentan estos jóvenes comparándolos con los soberbios que salen de la política, que son grupos que se van cruzando paralelamente?
DJ: Siempre ha habido. Hay que recordar que todo, sin excepción, los movimientos de aportación estética (surrealismo, dada) han sido movimientos de ruptura, de transgresión, y todas las generaciones los tienen. Ahora estamos en un punto crítico, un punto álgido, de la saturación humana en el planeta, entonces los movimientos colectivos se han multiplicado. El problema que yo percibo es que lo toman como una especie de proceso generacional y luego se van disgregando y pierden esos vínculos y olvidan cuál fue la mecánica que los motivó a unirse y a luchar. Y terminan insertándose en el Sistema. Unos en mejores posiciones que otros pero, si te das cuenta, aunque tengas una mejor posición social casi nadie está feliz con lo que hace porque no le dejan hacer, aunque tengas un puesto, no te permiten realizarte como personalidad.
LPN: Como el caso actual del periodismo, que es una rama que a mucha gente le apasiona pero ahorita, en las calles, están matando periodistas o los dejan con sueldos miserables.
DJ: También ten presente que el periodismo escrito y gráfico está desapareciendo. Hay que entender que de los treinta años para abajo casi ningún joven lee un periódico y, mucho menos, lo compra. Porque es lo más efímero que existe y si quiere ver las noticias, te las dan en otros lugares. Son diferentes soportes, diferentes formatos. Esto también va a ser transitorio. Lo que ocurre es que hay que estar muy consciente de que la rebeldía no debe quedarse en la primera parte que es el derrocamiento, no quiero esto. Hay que hacer más énfasis: ¿qué es lo que quieren? Veo que los jóvenes tienen muy claro qué no es lo que quieren, y no lo que quieren. Y a la hora de unirse, cuando vienen las disputas que son inevitables por la soberbia, las disputas de poder, vienen las confrontaciones hegemónicas y generalmente quedan a un nivel muy bajo, del yo contra el tú. Rara vez se piensa en un nosotros.
El autor
Leonardo da Jandra nació en Chiapas, México, en 1951. Poco antes de cumplir año, sus padres lo llevaron con sus abuelos a Galicia. Comenzó sus estudios universitarios en Madrid antes de mudarse a la Ciudad de México, donde estudió un doctorado en Filosofía. Vivió durante casi treinta años, con su esposa la pintora Agar García, en Huatulco, en la costa oaxaqueña. Actualmente vive en la ciudad de Oaxaca. Es un reconocido ensayista y narrador mexicano, autor de una amplia obra publicada en diversos sellos.
