Culiacán, Sin.- Una condena superior a las dos décadas de cárcel purgarán los nueve civiles capturados por el Ejército Mexicano a mediados del año pasado en la zona rural del municipio de Elota.
Tras desahogarse el proceso penal, la Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo el fallo condenatorio que sepulta jurídicamente a este grupo que operaba en las inmediaciones del poblado de Ceuta con un letal cargamento de fusiles de asalto y explosivos artesanales.
La captura se registró de forma sorpresiva en junio de 2025, cuando un convoy de la Secretaría de la Defensa Nacional avanzaba en labores de reconocimiento sobre un solitario camino de terracería en la mencionada comunidad costera.
En ese punto, las fuerzas federales interceptaron a los sospechosos a bordo de cuatro vehículos, dos de ellos sin placas de circulación. Al someterlos a una revisión táctica, las autoridades descubrieron un arsenal compuesto por 14 fusiles de alto poder, 139 cargadores y más de 3 mil 400 cartuchos útiles, listos para ser percutidos.
Lo que agravó de forma contundente la situación de los detenidos fue el hallazgo de 11 artefactos explosivos improvisados, armas diseñadas para causar daños a gran escala y de manufactura casera.
Tras el aseguramiento, el Ministerio Público de la Federación adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Sinaloa inició una rigurosa investigación por los delitos de portación de armas de fuego, posesión de cartuchos y cargadores de uso exclusivo de las fuerzas armadas, además de la peligrosa tenencia de los explosivos.
A un año de su detención, la autoridad judicial determinó la culpabilidad de los imputados. El juez federal dictó una sentencia definitiva de 21 años y cuatro meses de prisión para Gabriel “N”, identificado con un grado mayor de responsabilidad, mientras que Francisco “N”, Jesús “N”, Eduardo “N”, Óscar “N”, Luis “N”, Víctor “N”, el otro Francisco “N” y Carlos “N” recibieron una pena individual de 20 años tras las rejas, concluyendo así este golpe al crimen organizado en la región sinaloense.
Redacción/LaPared