México, DF.-Para cotejar los domicilios fiscales que los contribuyentes tienen registrados ante el SAT, el jefe de este servicio, Aristóteles Núñez, reconoció que sí se toman fotografías y se geolocalizan las casas u oficinas, con el fin de combatir la evasión fiscal en caso de acreditar la inexistencia del domicilio.
En entrevista aseguró que esta forma de operar del Servicio de Administración Tributaria “no es algo nuevo es algo que se ha hecho durante los últimos años pero se ha ido perfeccionando”.
Indicó que en 2014 entró en vigor un artículo que permite a la autoridad presumir la inexistencia de operaciones de contribuyentes.
Núñez indicó que sólo se acredita en el expediente que el contribuyente está localizado y se encuentra activo, o en caso contrario que el domicilio es inexistente.
“Tenemos que acreditar si el contribuyente está simulando… para fortalecer un expediente que pueda ser útil en una querella”, apuntó.
Y es que, agregó, hay quien declara ante el SAT un domicilio virtual, donde desempeña una actividad económica.
Afirmó que son los propios ciudadanos quienes denuncian la mecánica sobre cómo algunas personas están evadiendo al fisco “y eso nos permite actuar”.
“Se trata de contribuyentes que manifestaron un domicilio, que al hacer la visita la autoridad encuentra una cosa distinta, donde no se tiene personal, no se ve actividad y es ahí donde tenemos que acreditar que el contribuyente ha buscado evadir impuestos”, precisó.
Debido a los domicilios virtuales, el jefe del SAT expuso que se “generan facturas que tratan de usar contribuyentes con el ánimo de deducir” impuestos, por ello se busca acreditar la inexistencia de un domicilio.
Sobre la geolocalización, dijo que “la puede hacer cualquier ciudadano”, y el SAT está facultado para señalar un domicilio fiscal que no está cumpliendo.
“Tenemos que acreditar que estuvimos en el lugar, que no existe evidencia material de producción, comercialización”, agregó.
Mensajes falsos del SAT
Aristóteles Núñez habló también sobre la alerta que emitió el SAT por la existencia de llamadas, comunicados, envío de mensajes por medio de cartas y correo electrónico que no pertenecen a la dependencia ni a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Las notificaciones apócrifas informan respecto a supuestas irregularidades fiscales, devoluciones de saldo a favor, actualización de datos o para evitar acciones legales; las mismas llevan al usuario a ingresar a un portal, el cual podría ser un virus, así como llenar formularios con datos generales e información de tarjetas de crédito.
El SAT puntualizó que no distribuye ningún tipo de software, no solicita ejecutar o guardar archivos ni requiere información personal, claves o contraseñas por correo.
Núñez apuntó que en total son 38 direcciones de correo electrónico falsas; y señaló que “la autoridad lo único que envía por correo son invitaciones”, en caso de alguna posible omisión de un contribuyente.
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