De héroes y villanos
No es para menos que a estas alturas del sexenio de Malova se hable de aspiraciones. Es lógico que entrado el cenit del gobierno que un día prometió el cambio, haya quien levante la mano, sobre todo aquellos aspirantes que no aparecen en las encuestas difundidas por medios como El Debate, que siempre juega con blancas a la hora de las sucesiones estatales.
El desfile, hasta ahora, está terminando con el secretario de Economía Roberto Cruz Castro, que se hizo famoso en la campaña a la gobernatura al “asesorar” a Malova de que podía crear un millón de empleos en Sinaloa durante los seis años del gobierno.
Como asesor, Cruz Castro fue un deslucido operador, que más bien siempre se la pasó justificando los dislates que a cado rato -y sigue- cometiendo Malova.
Como secretario de Economía, es un buen astronauta. Lo primero que se le ocurrió hacer cuando se fue Eduardo Ortiz a la candidatura del PAN por la alcaldía de Culiacán, fue correr a Guillermo Prieto Guerra, y poner a su operador en ese puesto de dirección de Pymes.
Ya después se puso operar junto con Edgardo Burgos Marentes ciertas candidaturas en el pasado proceso electoral, y alguien debió de balconearlo cuando Línea Directa exhibió una fotografía comiendo orondamente en el Farallón con el Pitón, actual alcalde electo de Angostura, y los dirigentes de los partidos de oposición.
Es cierto que ha operado, pero como operador es bueno comiendo callos de hacha, y se hace ilusiones de que Edgardo le dé la candidatura a la gobernatura por Acción Nacional.
Es temprano para decidir cosas, pero ya es tiempo de comenzar proyectos. Y Cruz Castro, como político, es mejor nieto del general Roberto Cruz, un hombre de güevos acusado de delitos infames que nunca reconoció. Todo un personaje revolucionario.
No es el único. Del PAN hay varios prospectos y del PRI una docena de ellos. ¿Quién los detiene?
Parece que a nadie le importa si hace o no bien las cosas, enfrascados en una loca carrera por figurar en encuestas que dejan más dudas que certezas y que alborotan más de lo que informan, y que sólo termina en el juego político de los artistas políticos con ansias y ambiciones de poder.
Y mientras esto sucede, el circo aquel de las mascaradas y disfraces, en Sinaloa siguen sin atenderse cosas tan urgentes como la seguridad, el empleo -que le toca a Cruz-, y la necesidad de sanear la función pública, que hasta ahora sólo ha servido para servirle a la clase política.
Designación priista
Se equivocan los priistas que dicen que en el PRI no hay línea. Claro que sí se alínean ante los designios del poder central… ¿pues qué esperaban? La línea, digamos, es la esencia del PRI y de los partidos que han calcado el modelo en su forma de hacer política. Un PRI sin línea es como… (acomplete la frase).
Baños catedralicios
Por más que se ha querido, nadie ha podido justificar la creación de baños bajo el quisco de Catedral. Nadie. Puros argumentos que nadie cree porque a lo que de verdad hiede en el centro es a negocio del cabildo bajo las cloacas.
Pero también es cierto que la protesta es equívoca. Unos gritan por el tema histórico del quisco, el patrimonio y esas cosas… Otros más porque puede apestar el área pública circundante. El caso es que el fondo de las cosas no es ese. Ese Quisco no es el original, que fue trasladado a Quilá hace ya mucho años y nadie protestó.
Lo que deberíamos exigir los ciudadanos a las autoridades es más claridad a la hora de decidir el futuro de espacios públicos. En fin, buen año de Hidalgo.
Una del SNTE
Uno de los futuros escenarios que se ven en el SNTE, en caso de que Juan Díaz de la Torre, el sucesor a modo del gobierno federal una vez defenestrada Elba Esther, es Daniel Amador, antigordillista desde que se convirtió en cacique local, y que engendró la nefasta tradición de festejar su cumpleaños como jeque árabe. Total, si consiguió la senaduría por un golpe de suerte en el timonel del PRI, ya veremos que pasa.
Por Martín Durán