Culiacán, Sin.-El reportero y fotoperiodista de El Debate que fueron detenidos y esposados por agentes de la Policía Municipal la noche del viernes pasado, tras acudir al reporte de una balacera en la colonia Francisco Villa, acudieron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos a interponer una queja formal por presuntos abusos policiales.
Juan José Ríos Estavillo, presidente el organismo, recibió a Torivio Bueno León y Luis Pérez Meza, reportero de la sección policiaca, y fotógrafo, respectivamente.
Ahí, los dos periodistas relataron que la noche del viernes fueron al sector citado porque les habían informado de una balacera. Llegaron en el vehículo del periódico, una camioneta Nissan, y se estacionaron al ver movimiento policiaco.
Sin embargo, un comandante al que no identificaron les pidió primero que se retiraran. Cuando intentaron subir a la unidad, les dijo que la iba a asegurar por encontrarse en la escena de los hechos, aparentemente en represalia debido a que los periodistas estacionaron el vehículo tras las cintas amarillas.
Al envolverse en una discusión, Luis Pérez comenzó a tomar fotografías al jefe policiaco, por lo que le ordenó a sus subalternos quitar la cámara y esposarlo.
Acto seguido, Torivio intentó tomar fotografías con su celular, por lo que fue despojado de él y también esposado. Sometidos los dos, los subieron a una patrulla y los remitieron a la barandilla en la Policía Municipal.
Ríos Estavillo comentó que esta es la segunda queja en el año que ponen periodistas por presuntos abusos policiales. La primera fue la de César Millán, director del diario digital A Discusión.
El presidente de la CEDH exhortó a las autoridades a respetar el ámbito de los derechos de las personas, y pidió a la ciudadanía denunciar hechos que consideren violatorios.
Por último, manifestó que el caso de Torivio y Luis Pérez se abrirá un expediente de oficio, aunque en lo formal ellos son pondrán la queja.
Escenario previo a la balacera
Los dos reporteros fueron detenidos la noche del viernes, unas horas antes del enfrentamiento entre el Ejército y un grupo de sicarios. De hecho, todo sucedió a media cuadra de donde los policías esposaron a los dos trabajadores de El Debate.
Martín Durán/La Pared