Zacatecas.-La Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos fomentó acciones para combatir como violencia de Género, Bullying, Discriminación, Migración, Servicios de Salud, Tortura, Desaparición Forzada de Personas, entre otros.
La ciudad de Zacatecas fue la sede de este Congreso, donde las Comisiones, Procuradurías y Defensorías de Derechos Humanos, integrantes de la FMOPDH, fortalecieron el compromiso de acción para lograr que en la sociedad mexicana se construya una auténtica cultura, promoción y respeto a los derechos humanos.
Durante el encuentro, las y los Ombudsman mexicanos plasmaron acciones para realizar una verdadera transformación en materia de derechos fundamentales, respetando la cultura de la legalidad, recordando la salvaguarda de los derechos humanos y el cumplimiento de los deberes, plasmando en la Declaración de Zacatecas lo siguiente:
Ratificar la importancia de la igualdad de género para un desarrollo y bienestar más equitativo en los ámbitos de la vida social, política, económica, cultural y familiar, por lo que es fundamental que las mujeres y la sociedad en general conozcan y exijan el cumplimiento de sus derechos y que las autoridades los integren en su quehacer gubernamental.
La aplicación de las políticas públicas por parte de las autoridades responsables, ya que en nuestro país, las mujeres siguen sufriendo diversas formas de violencia y discriminación, que no pueden ni deben admitirse.
Garantizar un entorno de igualdad y una vida libre de violencia; el maltrato emocional, la intimidación, la violación, la trata de mujeres, los feminicidios, el infanticidio femenino, son algunas de las tantas prácticas que no sólo lastiman la dignidad de las mujeres, sino a la sociedad en general.
Atender de forma prioritaria la violencia de género que se vive en México, promoviendo una cultura de la legalidad en la que todos por igual entendamos que tenemos derechos qué defender y deberes qué cumplir.
Difundir en los hogares los nuevos paradigmas que hacen compatible la vida familiar y laboral para alcanzar una justa participación de mujeres y hombres en la crianza y en la educación de los hijos.
Los integrantes de la Federación remarcaron como un aspecto importante por destacar el derecho a la salud de las mujeres, toda vez que se les niegan los servicios médicos, sufriendo discriminación y malos tratos por parte de los servidores públicos encargados de brindarlos, en este tenor plasmaron en la Declaración de Zacatecas lo siguiente:
El derecho a la salud y a la no discriminación son fundamentales, por lo que se hizo un llamado a las instituciones públicas para superar el descuido y la exclusión hacia las mujeres indígenas o de escasos recursos.
Se debe procurar que los hospitales de las poblaciones rurales pobres y con población indígena cuenten con la infraestructura suficiente y que su personal médico tenga los conocimientos y pericia necesarios para dar una atención calificada.
Con relación a las personas migrantes, se consideró necesario que se actúe con la debida diligencia en la investigación y procesamiento de quienes cometen delitos en su contra, pero sobre todo, en las medidas de prevención para proteger a los migrantes que transitan por nuestro país y se garantice su seguridad e integridad personales, con independencia de su situación migratoria.
Se manifestó la urgente necesidad de instrumentar programas más efectivos que pongan fin a la vulnerabilidad que sufre quien decide migrar, ya que se debe demandar atención inminente y prioritaria por parte de todos los órganos del Estado y por la sociedad civil.
Se planteó la necesidad de sumar esfuerzos y trabajar de manera conjunta para impulsar la cultura de respeto y protección a los derechos humanos de los migrantes.
Respecto al tema de la prevención y detección de la tortura se debe capacitar al personal de los organismos que integramos la Federación en el conocimiento y aplicación del Protocolo de Estambul, de manera que todos se encuentren calificados en la investigación para diagnosticar y detectar los elementos de tortura y con ello establecer objetivos para impulsar acciones y medidas que favorezcan la protección y defensa de los derechos fundamentales de las personas, ya que la aplicación de dicho Protocolo es una guía muy importante para la investigación y documentación eficaz de la tortura.