Desde el Distrito Federal, la reconocida periodista Anabel Hernández habla sobre su reportaje incluido en la revista Proceso del 23 de febrero, en donde al final se menciona a un yerno del ex rector de la UAS, Héctor Melesio Cuen Ojeda, como supuesto socio de Ismael “el Mayo” Zambada.
“No es un documento de mi ocurrencia ni que yo haya simplemente adivinado”, sostiene la autora del libro Los Señores del Narco. Se trata de una investigación realizada por el Centro de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia Organizada (CENAPI) que forma parte del sistema de inteligencia de la PGR.
Por tal motivo, asegura Hernández, que su intención no fue exhibir a Cuen Ojeda, sino a los presuntos empleados del cártel de Sinaloa, cuyos nombres y domicilios vienen consignados en el documento que ella guarda como respaldo, como lo hiciera con el banco de datos de desaparecidos en el sexenio de Felipe Calderón, que recientemente el gobierno de Enrique Peña Nieto tuvo que aceptar que existía.
Ayer lunes, el ex alcalde de Culiacán declaró a los medios que se trata de una nueva campaña de difamaciones con fines políticos, pero aquí esta entrevista que puede servir de contraparte de la revista Proceso y la autora del reportaje.
-¿Se trata de un documento serio que elaboró PGR?
“Quiero señalar que esto que yo digo en el reportaje Más poderoso que nunca del Chapo Guzmán, donde hablo de esta recomposiciones que está haciendo el cártel de Sinaloa para mantener su hegemonía y poder, es un documento oficial, no es un documento de mi ocurrencia o que yo haya simplemente adivinado; es un documento que yo tengo en mi poder, es un documento de la PGR elaborado por el CENAPI, y es uno que incluso tiene la misma seriedad que el de los desaparecidos que publiqué el 31 de diciembre del 2012 en la revista Proceso, es un documento que se da en ese mismo contexto y con esa misma seriedad; lo que publico en diciembre habla de los desaparecidos del sexenio de Calderón, habla de las cifras duras de hombres, mujeres y niños que finalmente hace apenas una semana el gobierno de Enrique Peña Nieto reconoce como válido y cierto, porque en un principio habían intentado decir: “No, nosotros no tenemos ese documento, no es un documento oficial el de los desaparecidos”, y sin embargo hace unos días tuvieron que reconocer que ese documento existe. Así con la misma seriedad con la que existe ese documento de desaparecidos es que existe este otro donde se hace todo el análisis pormenorizado, muy minucioso donde incluso hay domicilios, datos más precisos sobre todas las redes del Chapo Guzmán, incluyendo estos presuntos cómplices. Yo no digo que son cómplices del Chapo, quien lo dice es la PGR.”
-¿Entonces la PGR maneja a estas personas como “presuntas”?
“La PGR menciona en estos documentos blancos a judicializar, es decir, son blancos que están sometidos a investigación de la propia dependencia, sospechosos, y en esa lista de sospechosos, de presuntos empleados o aliados del Chapo Guzmán es que viene este nombre (del yerno de Héctor Melesio Cuen) como muchos otros.”
-Digamos que el CENAPI es una institución muy seria de la PGR.
“De hecho yo diría que ante al gran desmantelamiento crítico de las áreas de inteligencia del Gobierno en los dos últimos sexenios panistas prácticamente quedó desmantelado el CISEN, prácticamente quedó desmantelada el área de inteligencia del Ejército Mexicano; yo diría que quizá el único organismo de inteligencia serio que quedó es justamente el CENAPI. Tan es así que hoy la PGR retoma esos datos del CENAPI respecto a los desaparecidos y los toma como plataforma para hacer la contabilización de este trágico problemas de desaparecidos en México.”
Anabel se refiere al reportaje que salió a la luz los últimos días de diciembre pasado en Proceso, en donde por primera vez se detalla con cifras duras los miles de desaparecidos en la guerra del narco durante el sexenio de Calderón. Aquí la liga: De Calderón a Peña Nieto: los que se esfumaron. Hace unos días, la propia PGR tuvo que dar a conocer la información de esta investigación del CENAPI, y que ahora servirá para futuras investigaciones sobre los desaparecidos del narco.
-Sucede algo curioso: siempre que sale a relucir este tipo de vínculos con personales relacionados con la política, estos dicen que se trata de golpeteo político.
“No me sorprente. Yo tengo siete años investigando al cártel de Sinaloa, en mi libro Los Señores del Narco di cuenta cómo políticos y empresarios están coludidos con el narcotráfico, y siempre argumentan este tipo de cosas, que son ataques políticos, pero en el caso de esta persona, su nombre viene en este documento y es por eso que se incluyó en el reportaje.”
Martín Durán/La Pared