Culiacán, sin.- La gente sale de sus casas, detiene sus vehículos en las calles y se detienen a tomar fotos, todos con el mismo objetivo: quedarse con un testimonio del paso del huracán “Manuel” por tierra sinaloense y guardarlo para la posteridad o compartirlo en las redes sociales.
Lo cierto es que las constantes e incesantes lluvias que se registran hasta las 17:00 horas causan conmoción. Las vialidades quedan bloqueadas y los vehículos se detienen a causa del agua en el motor. Las calles vecinales se inundan y los vecinos no tienen más remedio que unirse para palear las aguas.
Desde temprana hora, cuando el huracán tocó tierra en Culiacán, los ciudadanos empezaron a refugiarse. Pero desde dentro de sus casas se tomaban un momento para observar la lluvia que no paraba de caer. Más que resguardados, los culiacanenses parecen a la expectativa de lo que acontece.
Los estragos por las vías de circulación saltan a la vista. Los túneles del eje Federalismo están inundados, así como la calzada Aeropuerto a la altura de la colonia Infonavit Las Flores, el cruce de Rolando Arjona y Pedro Infante, el bulevar Emiliano Zapata a la altura de las instalaciones de la Policía Ministerial del Estado, el parque Las Riberas, la isla de Orabá, las colonias Las Quintas, Campiña, Terranova, Cedros, Infonavit Humaya, entre otras, son las zonas más afectadas.
Lo sorprendente de todo al parecer no son los daños, sino las personas que lo dejan todo para detenerse un momento y contemplar el paso de “Manuel”. En la presa derivadora de Conagua el agua se desborda. Un grupo de ciudadanos se detiene a tomar fotografías mientras que un par de agentes de Tránsito hacen lo posible porque esto no afecte el paso vehicular.
“Está bien fuerte la corriente, ya se desbordó el río. A ver si en una de esas no se cae algún puente”, dice uno de los observadores, sorprendido por la imagen del agua arrastrando ramas, basura y cualquier objeto que se interponga en su paso.
A lo lejos, el Puente Negro parece disminuido por el cauce del río Culiacán, cuyo cauce ha sepultado todo desde la zona de la isla de Orabá hasta las cercanías del Congreso del Estado. Personal de Conagua inspecciona la zona, pero no hay mucho que se pueda hacer ante la corriente.
Labor ciudadana
La única solución que encuentran los ciudadanos es unirse, ya sea a través del Internet o ayudándose entre todos en las colonias. Los vecinos que viven en las cercanías del eje Federalismo forman un pequeño grupo para prevenir a los choferes que pasan, pues el túnel está intransitable. Los vehículos circulan en sentido contrario ante las circunstancias y los conductores poco a poco se desesperan.
Otro grupo en el Infonavit Las Flores toma en sus manos su propia seguridad y trabajan conjuntamente con personal de Japac para evitar que el agua entre hasta sus casas. Bloquean el arroyo con costales de arena mientras los trabajadores de la paramunicipal destapan una alcantarilla.
Los conductores desafían al agua e intentan pasar por la vialidad donde trabajan los vecinos hasta que un taxi se atasca. Los que vienen tras él regresan y buscan otra salida, pero los vecinos no lo desamparan. Empujan el vehículo hasta que el motor arranca de nuevo y el conductor logra salir.
En Villas del Río, la gente escapa de la inundación a bordo de góndolas y camionetas grandes, pues, según los usuarios de las redes sociales, el río ha comenzado a desbordarse y nadie puede quedarse en sus casas.
Lo mismo es en varias colonias de la ciudad, las personas dejan sus casas y toman las calles para evitar o impedir los posibles daños a causa de “Manuel”.
Paisaje urbano
A pesar de encontrarse en estado de alerta por la tormenta, las calles de Culiacán son ocupadas por los conductores, pero el paisaje es desalentador. Hay árboles caídos, espectaculares de publicidad cuyas lonas fueron arrancadas por el viento y las calles están dañadas y llenas de baches.
La lluvia impide ver lo que hay unos metros más adelante, por lo que todos circulan a baja velocidad y con las luces intermitentes. Algunos se quedan detenidos, otros logran avanzar, pero el peligro por “Manuel” es igual para todos por el solo hecho de encontrarse en las calles.
Incluso la Policía Municipal sufre los estragos, pues varios de sus vehículos se detienen a la par que los de los conductores a causa del agua. Pero, a diferencia de los civiles, a los agentes los apoyan las grúas de Tránsito Municipal.
Refugios
Ante la contingencia, Gobierno del Estado solicita la declaratoria de emergencia y la implementación del Plan DN-III por parte del Ejército, y universidades y parques se vuelven albergues para la ciudadanía.
Están disponibles las instalaciones del Polideportivo de la Universidad Autónoma de Sinaloa, los edificios de la Universidad de Occidente y el parque Ernesto Millán Escalante.
El reporte de las autoridades durante el día fue que la tormenta alcanzó vientos de hasta 150 kilómetros por horas en las zonas afectadas, y penetró hasta Badiraguato para degradarse gradualmente en la sierra de Chihuahua.
Durante el día, alrededor de 100 mil sinaloenses fueron afectados por los efectos de “Manuel”, el cual entró por Angostura la madrugada de este jueves, causando además el desgaje de un cerro y bloqueo de varias carreteras debido a árboles que cayeron.
Elier Lizárraga/La Pared
casi todas las personas tenemos algún familiar o algún amigo ,que se vieron afectados por el paso de ” Manuel ” . LOs ciudadanos tenemos que ponernos las pilas y ayudar de algún modo a éstas gentes ,debemos ser solidarios .