Culiacán, Sin.-El Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado aprendió las malas artes de los sindicatos esquiroles de la UAS, al realizar una asamblea en la que al principio no se les dejó entrar a los grupos opositores a la dirigencia y al aprobar de manera unilateral la modificación de los estatutos así como la ampliación de mandado de Armando Heráldez Machado.
Todo comenzó a partir de las 6 de la mañana de este viernes, cuando el salón Las Flores se convirtió en un sitio flanqueado por personal sindicalizado de Gobierno del Estado. Por un lado estaban los apoyantes de Heráldez, que fueron entrando ataviados con playeras blancas y logotipos que pretendían exhibir que había unidad en el Stase.

Por otro lado, los disidentes de la dirigencia se apostaron afuera del salón, por el bulevar Emiliano Zapata, con pancartas y lonas de repudio al sindicato heraldista.
Antes de las 11 de la mañana -hora a la que estaba convocada la asamblea general- los opositores por fin ingresaron y se colocaron en la parte trasera del salón, mientras que al frente del presídium estaban los simpatizantes de Heráldez, que en todo momento funcionaban con valla para impedir el paso ante cualquier connato de pelea.
Las consignas y pancartas eran batidos en el clima denso de la asamblea. Coros y gritos que pedían la salida de Heráldez, y otros más en franco apoyo.
La asamblea no pudo llevarse a cabalidad. Cuando Armando se sentó en el presídium de un lado y otro había consignas, insultos. El líder nada más escuchaba.
La tensión fue en aumento al elegirse a los escrutadores, que salieron de las filas heraldistas, lo que provocó molestia en la oposición que trató de subirse al presídium, entre ellos el ex dirigente Gabriel Ballardo, quien forcejeó con su gente para subirse a la tribuna.
Fueron varios intentos de Ballardo de subir a la tribuna para tomar la palabra, cosa que derivó en varios connatos de bronca de uno y otro grupo, hasta que por fin desistió, y la asamblea continuó entre gritos y el informe de Heráldez.
La farsa de Armando Heráldez y su dirigencia se concretó al momento de modificar los estatutos para poder extender su mandato dos años mas. La secretaria con voz en cuello pidió a los sindicalizados si votaban a favor de la modificación, sin tomar en cuenta que existe una ley que tendría que modificarse en el Congreso del Estado.
Aunque no eran mayoría, se percibía, se tomó como elección unánime, lo mismo que al preguntar a la asamblea si estaban a favor de ampliar el periodo. En realidad, la mayoría se abstuvo o muchos decían que no, pero el resultado fue que “por unanimidad” se declaró la extensión del periodo de Heráldez Machado, y con ello la secretaria se dio prisa a concluir la asamblea para marchar a la fiesta en el Figlostase.
Mientras tanto, los opositores marcharon a Palacio de Gobierno. En la tribuna se quedó Ballardo, quien declaró a los medios que en ningún momento el comité dio oportunidad de debatir o participar en la asamblea.
Martín Durán/La Pared


excelente nota, asi fue una farsa. de armando heraldez