Culiacán, Sin.-Sonreír es la premisa. Soltar abrazos. Festejar. Festinar. Decir adiós a los que se van, y darle la gran bienvenida a los que por tres años vendrán a este recinto, devengarán un megasueldo, y se sentarán en estas curules que le dan la espalda al auditorio; a veces al pueblo.
La 61 Legislatura rindió protesta sin muchos contratiempos este domingo. Un salón repleto de invitados, entre senadores, alcaldes electos y salientes, funcionarios y colados, que desde las 10 de la mañana comenzaron a llegar al Congreso.
Ánimo festivo. Aquí no ha pasado nada. Francisco Solano Urías, coordinador de la fracción parlamentaria del PAN, da entrevistas a diestra y siniestra.
“Qué propuestas tiene el PAN, qué agenda, ya se le adelantó el PAS”, le preguntan aquí y allá.
Respuestas optimistas. Trajeado, chaparrito, Solano anda con orgullo entre las curules. Es de los primeros en salir y declarar que Acción Nacional será un partido responsable en el Legislativo.
Pero caramba, ingeniero, ya usted ha estado aquí en otras ocasiones de diputado. Lo mismo Judit del Rincón Castro, que saluda a los presentes.
“¿Nerviosa, contenta?”, se le pregunta.
No lo dice pero anda que no cabe. “Yo ya he sido diputada, ya te conozco cómo son estas cosas”, dice: “Cuando es la primera vez entonces sí andas que no sabes que hacer”.
Y sí, ahí están las dos diputadas más panistas por mayoría relativa. Jóvenes. Son de las pocas nuevas caras, junto con la diputada por Cosalá, Lucero Sánchez López, quien llega al salón ataviada de un rosa tenue que resalta con los roles de sus cabellos.
Lucero fue la única mujer del PAN que ganó por un distrito, el XVI, y también una de las más jóvenes. En campaña, prometió a los cosaltecos que donaría su sueldo como legisladora. Ahora anda aquí, con unos tacones y un cabello rojo a la cintura, con un marcado tic en el rostro que la hace parecer sonreír de repente.

El salón es pura bulla pasadas las 11 de la mañana. Rosa Elena Millán se despide de sus amigos reporteros, y se toma una última foto con ellos en la sala de prensa. “Es para mí la foto”, dice. Es la última que se tomará con la prensa siendo diputada, pues.
Los diputados del PRI desfilan uno a uno a sus curules, ya apunto de iniciar la sesión solemne del cambio de Congreso.
Para nadie Jesús Enrique Hernández Chávez ni Silvia Míriam Chávez pasan desapercibidos. Silvia, con un chal y su pelo blanco de cacatúa, despeina al pleno con su presencia retadora.
Acá atrás están los diputados salientes. Por allá anda Cenovio Ruiz Zazueta, rejuvenecido después del revés que sufrió en su búsqueda por la alcaldía de Culiacán.
Caras viejas y otras nuevas. Óscar Félix Ochoa, del PRI, presumía que era su tercera vez como legislador local. De Gómer Monárrez Lara, su segunda ocasión.
En cambio, viejo lobo de mar, Héctor Melesio Cuen Ojeda agrupaba a sus pupilos, los otros dos diputados del Partido Sinaloense que llegaron también por la vía plurinominal.
Por fin Rosa Elena Millán comenzó con el protocolo de cambio de legislatura. Acompañado por la comisión de siete diputados entró el secretario general de Gobierno, Gerardo Vargas Landeros, y el presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Enrique Inzunza Cázares.
De Malova, ni sus luces. Creyó que no era necesaria su presencia en el Pleno, como declaró en días pasados.
El único ex gobernador que estuvo presente fue Fortunato Álvarez Castro. Ni Juan Millán ni Francisco Labastida, tan asiduos al oficialismo, acudieron.
Después de la toma de protesta que pidió Rosa Elena, se procedió a nombrar a la Mesa Directiva, cuya propuesta ya iba planchada, y le tocó al diputado Rigoberto Valenzuela Medina mencionarla.
Adolfo Rojo Montoya, del PAN, quedó como presidente de dicha mesa para el primer año de la Legislatura.
Fueron también electos los diputados Flora Esther Gastélum Vértiz y Robespierre Lizárraga Otero, vicepresidentes; Luis Fernando Sandoval y Ramón Lucas Lizárraga, como Secretarios y, Silvia Myriam Chávez López y Leobardo Alcántara Martínez, como Prosecretarios.
Enseguida, la Diputada Rosa Elena Millán Bueno, en su calidad de Presidenta de la Diputación Permanente, hizo entrega del Informe de las actividades realizadas por la LX Legislatura, al igual que la Junta de Coordinación Política, informes que habrán de ser analizados por la LXI Legislatura.
Luego, el Diputado Presidente Adolfo Rojo Montoya, declaró constitucionalmente instalada la LXI Legislatura y abierto el Primer Periodo Ordinario de Sesiones correspondiente al Primer Año de Ejercicio Constitucional, y convocó para el próximo martes a la primera sesión ordinaria.
Al final lo que reinó en el Congreso fueron las felicitaciones a los nuevos diputados. Muerto los antiguos reyes, que vivan los nuevos…
Por Martín Durán