Culiacán, Sin.- La noche de la jornada electoral todo fue espera de resultados, adelantar triunfos, declaraciones y festejos; el único órgano interesado en la participación ciudadana fue el Consejo Estatal Electoral, encabezado por Jacinto Pérez Gerardo, quien anunciaba un índice de asistencia a las urnas de menos del 50 por ciento, cifra preocupante sin duda pues refleja el poco interés de la ciudadanía por emitir su voto.
Fue hasta la madrugada del lunes que se tuvieron los primeros resultados definitivos, cuando por fin se supo que el índice de votación fue del 46 por ciento del padrón electoral de todo el estado; a pesar de esto, Sergio Torres celebró su victoria contundente, como lo había venido diciendo desde el inicio del proceso. Edgardo Burgos Marentes, presidente del Comité Directivo Estatal del PAN anunciaba la victoria en nueve municipios, que finalmente se vio reducida a tres. En las diputaciones, el PRI arrasó con 21, dejando tres para el PAN.
Pero no es esto lo impactante sino los bajos índices de participación ciudadana, los cuales por cierto han venido disminuyendo desde los comicios de 2001, cuyo registro de votantes que hicieron valer su derecho al sufragio fue del 52.75 por ciento. Ya desde entonces la participación ciudadana era poca.
En 2004 la participación incrementó hasta el 55.21 por ciento, por tratarse de una elección de gobernadores, mientras que la del último proceso fue intermedia.
En 2007 las urnas se vaciaban nuevamente, cayendo la asistencia hasta el 48.14 por ciento. En 2010, en cambio, por tratarse de nueva cuenta de una elección a gobernadores y teniendo los votantes únicamente dos opciones para decidir, Mario López Valdez por la coalición PAN-PRD-PT-Convergencia, y Jesús Vizcarra Calderón por la alianza PRR-PANAL-PPVEM, registrando una participación histórica del 58.29 por ciento.
Sin embargo, hasta el último corte del Programa de Resultados Electorales Preliminares, la participación ciudadana llegaba hasta el triste 46.83 pro ciento, cuya cifra, aunque no por gran margen, representa una caída del dos por ciento con respecto al proceso intermedio de 2007 así como la votación más baja desde 2001.
Las cifras no son alentadoras. La primera lectura que se hizo de esto fue la de la oferta de los políticos y de los partidos, cuya percepción aparentemente deja mucho qué desear.
Por otro lado, hay una segunda lectura, también poco alentadora pero no por ello deja de saltar a la vista debido al revuelo que armó la clase política la noche del 7 de julio: la victoria que todos gritaban a los cuatro vientos no fue tal.
La realidad tras los números
Tan sólo en Culiacán, municipio que concentra la tercera parte de la población de Sinaloa, en la contienda a la presidencia municipal, la coalición Transformemos Sinaloa se llevó 108 mil 337 votos, mientras que la coalición Unidos Ganas Tú se quedó con 45 mil 933; Movmiento Ciudadano se hizo con 4 mil 421, mientras que el Partido Sinaloense se quedó con 21 mil 929.
Si se compara la votación de la alianza PRI-PANAL-PVEM contra la de sus opositores, en efecto la victoria fue contundente como se había venido anunciando. Sin embargo, el índice de participación fue únicamente del 33.76 por ciento.
La mayoría que decidió guardar silencio fue abrumadora: 66.24 por ciento del electorado no asistió a las casillas. Desde esta perspectiva, la victoria de Sergio Torres Félix, abanderado por la coalición Transformemos Sinaloa, de contundente no tuvo mucho, pues no alcanza ni la tercera parte del electorado en el municipio. El silencio de los votantes, hay que reconocerlo, sí fue contundente y hasta pudiera decirse que definitorio.
Otro caso similar ocurrió en Mazatlán, con una asistencia electoral apenas del 42.50 por ciento. La alianza encabezada por el PAN y triunfadora logró alcanzar 56 mil 530 sufragios, mientras que la opositora encabezada por el PRI se hizo con 51 mil 943; El PAS logró 7 mil 263 sufragios y Movimiento Ciudadano únicamente mil 991.
En este caso, al igual que la capital, quien imperó durante los comicios fue el silencio.
En Ahome la cifra llega al 44.07 por ciento. Hasta el último corte del PREP la votación está reñida: 51 mil 883 votos para Transformemos Sinaloa y 50 mil 415 para Unidos Ganas Tú. En la cola viene el PAS, con 9 mil 751 votos, y Movimiento Ciudadano con 2 mil 320. La abstinencia es más sonora que los festejos adelantas de la noche del domingo.
Sin opciones
El propio Jacinto Pérez Gerardo reconoció al mediodía del lunes que debían analizarse las conductas políticas y la oferta de los candidatos para saber si esta era la causa determinante de los altos índices de abstención.
“Hay que revisar que tan buena está resultando el utilizar campañas negras, por ejemplo, la descalificación, la denostación, de los contrarios”, manifestó.
El gobernador Mario López Valdez también opinó sobre el tema, pero su respuesta fue en un tono más radical.
“Hay países que han llegado a la legislación en el tema, que cuando el ciudadano vota le dan un certificado que votó y todo aquel que votó es el único que tiene derecho a los programas sociales, a los programas de gobierno y quien no participa no tiene derecho a ningún programa porque él mandó la señal que tiene interés en la política.”
Elier Lizáraga/La Pared