“Los golpes bajos” o “campañas sucias” son parte del ingrediente para denostar a un aspirante, candidato o partido político. Siempre ha sido una práctica creciente y eficaz. La finalidad es eliminar al objetivo a como dé lugar de forma perversa, sin importar si lo que está circulando es verdad o mentira. Conocida también como guerra abierta, rumores, afrentas, denuncias y ataques personales para culminar con conductas desacreditables, delictivas e inapropiadas.
Destacar las debilidades, errores o conductas censurables de los aspirantes o candidatos en contienda. Este método sirve para que los ciudadanos se enteren de hechos o circunstancias que por no convenir a los candidatos no se darían a conocer por otras vías. Y suele ser más eficaz cuando la decisión de voto tanto interno como externo está marcada por factores emocionales y existe gran sensibilidad de la opinión frente a los hechos que indiquen corrupción.
La publicidad negativa ha venido aumentando de modo exponencial porque parece ser más eficaz que la comunicación positiva Según los muchos estudios que existen sobre el tema, la gente tiende a dar más importancia a la información negativa que a la positiva, y las primeras impresiones negativas son más difíciles de cambiar que las primeras impresiones positivas. Una de las maneras que más daño hace es a través de los volantes anónimos y las redes sociales donde se utiliza la perversidad, táctica con un impacto infalible.
Desafortunadamente al interior de los partidos políticos en Sinaloa siempre sucede esto, ningún partido se escapa. Las contiendas en lugar de realizarse con positividad es todo lo contrario. El enlodamiento empieza en las campañas internas hasta culminar con la elección del candidato; posteriormente esta acción se recrudece en la campaña oficial donde se dan con todo. Se firman pactos de no agresión, de seriedad, de respeto pero no se cumplen; el canibalismo a todo lo que da.
Para muestra un botón; todos los días tanto en los medios escritos como electrónicos, algún aspirante a la gubernatura es denostado, con razón o sin razón, ya sean del PRI, PAN, PAS, PRD. Y esto apenas es el comienzo.
La cultura de narcocorrido
Existe mucha polémica en torno a la prohibición de las autoridades para que en Sinaloa los artistas no canten narcocorridos, la verdad es que hay diversidad de opiniones. Si en los eventos el público pide a los artistas que canten este tipo de música se les debe de dar gusto a sus peticiones al fin y al cabo ellos pagaron el espectáculo.
Lo que tienen que hacer las autoridades es reforzar los programas contra la narcocultura, hasta lograr el objetivo de no idolatrar a los narcotraficantes, pero esto no se va a lograr de la noche a la mañana, hay que seguir concientizando a la sociedad, pero no es a través de la censura como se va a lograr.
Por Litos