Como lo pronosticamos en la columna Breve Intervalo el pasado 2 de junio de 2014, titulada: Antonio Vega Gaxiola será el titular de la Auditoría Superior del Estado, pues bien, la verdad es que no había de otra, “el amarre” ya se había hecho desde que se registró como candidato.
Sin embargo, había que concluir con el protocolo para legitimizar su nombramiento por 38 de los 40 diputados y dijimos que era la persona indicada para el cargo por diferentes razones y todas muy importantes; considerado un hombre de peso y de equilibrios dentro del poder, un excelente negociador entre los distintos grupos políticos, pero la razón más poderosa “un extraordinario cirujano de las finanzas”.
Por una u otra razón a todos los grupos le convenía que el Congreso del Estado lo eligiera como el sucesor de Marco Antonio Fox Cruz, porque va a aplicar una lógica; cuando jurídicamente no se puede hacer nada entonces se arregla políticamente, esa es la regla y Vega Gaxiola es un experto para eso, o sea todos felices y contentos y nada de que no se puede porque todo es posible.
Y ni modo que esto no sea cierto, al término de la elección todos los coordinadores en el Congreso del Estado de los partidos reconocieron públicamente la trayectoria de Antonio Vega Gaxiola y su profesionalismo y que por lo tanto era la persona indicada, entonces después que no se anden quejando como es costumbre.
En cuanto a la gran amistad que existe entre Vega Gaxiola y Jesús Enrique Hernández Chávez, coordinador de los diputados priístas, cuando este fue presidente municipal de Culiacán, un hijo de Antonio Vega fue secretario particular de “Chuquiqui” durante los 3 años de su gobierno.
Hoy jueves 19 de junio en el Congreso del Estado le tomarán protesta como titular de la Auditoría Superior del Estado, puesto clave y de gran relevancia y aunque a muchos les pueda extrañar, esto estratégicamente también tiene que ver con las elecciones federales del 2015 y la Gubernatura en el 2016, nada más hay que esperar.
Por Litos