Desde siempre han existido los movimientos de inconformidad de los ciudadanos, llámese mítines, plantones, marchas, tomas de edificios, casetas de cobro, huelgas de hambre, bloqueo de calles, carreteras, incluso autoencadenamientos, autoflagelaciones y otras cosas más, con la finalidad de llamar la atención de las autoridades en todos sus niveles para exigir sus demandas las cuales en su mayoría son muy justas.
El único problema es la manera que a veces se conducen los líderes violentando y manipulando a sus seguidores cuando realizan una acción de inconformidad, aprovechando el movimiento para infringir la ley, incluso poniendo en riesgo la integridad de los mismos, dándose casos como la falta de respeto a los conductores, golpeando y pateando en ocasiones sus vehículos, porque los afectados (terceras personas) no comparten la forma agresiva de cómo se manifiestan.
Es cierto que a veces los problemas se dejan crecer sin necesidad cuando estos tienen pronta solución pero la falta de verdaderos asesores en la materia hace que los gobernantes tengan dudas de la decisión que van a tomar, pero es debido a lo anterior y la clave está precisamente en tener la información tal y cual debe ser para la buena toma de decisiones, porque tampoco todo lo que piden se puede dar, para eso son precisamente las mesas de negociaciones, para llegar a acuerdos.
Por Litos