Culiacán, Sin.-Un grupo de alrededor de 80 policías marcharon por las principales calles de la ciudad hasta la explanada de Palacio de Gobierno, en donde se plantaron a la espera de que el gobernador Mario López Valdez los atendiera.
Todos ellos fueron dados de baja debido a que no aprobaron las evaluaciones del control de confianza, de acuerdo con la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Los policías piden la reinstalación o que se les resuelva una salida favorable