Ciudad de México.-Desde Washington, el gobierno estadounidense ha intensificado su presión sobre México. La Casa Blanca busca que tropas de Operaciones Especiales y agentes de la CIA puedan acompañar a las fuerzas mexicanas en redadas contra cárteles y laboratorios de fentanilo. Se trata de una medida que, según funcionarios estadounidenses, reforzaría la lucha contra la droga que ha causado miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos.
La propuesta, planteada a principios de 2025 y retomada en los últimos meses, contempla que el personal estadounidense actúe como apoyo táctico e inteligencia, mientras las fuerzas mexicanas mantendrían el liderazgo operativo.
En la práctica, implicaría que soldados y agentes extranjeros puedan estar presentes en territorio nacional durante acciones directas contra el narcotráfico.
Sin embargo, el gobierno mexicano ha dicho “no”. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado que, si bien existe cooperación bilateral, no permitirá la entrada de tropas estadounidenses en operaciones dentro del país.
En cambio, México propone reforzar el intercambio de inteligencia y la coordinación desde centros de mando conjuntos, para mantener la lucha contra los cárteles sin comprometer la soberanía nacional.
El contexto de la propuesta es delicado. La crisis del fentanilo, que atraviesa la frontera norte y amenaza con intensificarse, ha llevado a Estados Unidos a buscar mayor participación directa en México.
Además, recientes operaciones de alto perfil en América Latina, como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, han reforzado la estrategia estadounidense contra redes criminales.
Expertos en seguridad advierten que aceptar tropas extranjeras en suelo mexicano podría convertirse en un punto de quiebre en la relación bilateral, mientras que mantener la cooperación desde el intercambio de inteligencia representa un terreno más seguro para ambos gobiernos.
Por ahora, la mesa está puesta: Washington insiste, México defiende su soberanía.
Entre redadas, laboratorios clandestinos y tensiones diplomáticas, la batalla contra el fentanilo se libra en el terreno de la política y la seguridad.