Culiacán, Sin.- La tarde cayó con tensión en el centro de Culiacán.
Detrás de los muros de un hospital resguardado por patrullas, armas largas y el ir y venir de mandos de seguridad, la diputada Elizabeth Montoya Ojeda y Sergio Torres Félix permanecen hospitalizados en estado grave, luego del ataque armado registrado al mediodía.
El secretario de Salud del estado, Cuitláhuac González Galindo, confirmó que ambos se encuentran con vida, aunque su condición es delicada y requiere atención médica especializada.
El hermetismo domina el área médica, mientras la vigilancia no se relaja.
En el mismo hecho resultaron heridos dos hombres más: el chofer y un escolta, este último un policía jubilado.
Ambos presentan lesiones que no ponen en riesgo su vida, según los reportes oficiales.
El hospital se convirtió en un punto de alta seguridad. Elementos de distintas corporaciones mantienen resguardo permanente en accesos y alrededores, mientras helicópteros sobrevuelan la zona.
El gobernador Rubén Rocha Moya acudió al nosocomio para supervisar la atención de los lesionados y recibir información directa de los responsables de seguridad.
Fuera, la ciudad sigue su curso con cautela. Vialidades cerradas, circulación limitada y una sensación de alerta que se extiende más allá del Malecón Viejo.
El estado de salud de los heridos y el avance de las investigaciones marcarán las próximas horas.