Invisibles
(Poema)
Por Gabriela Camacho
Por una persona chiquita no se sufre, no se ve, no trasciende.
Pero a veces…
Ella es la que más daña.
Parece invisible, pero está latente.
Por allá a lo lejos la sientes.
Manda su vibra mala aún sin saber hacia dónde dirigirla.
No sabe que existes, o quizá sí.
No te agrede, pero respira, y respira tan cerca de tu amor y él no la suelta.
Y el amor era tuyo.
Aún lo es, pero él no lo sabe.
Por personas chiquitas no se cambia una vida, pero como duele.
Los sueños acaban.
La historia se corta, se hacen pausas, crece el drama.
Lloras desgarradamente y ella se achica más, al menos para ti y para Dios.
La maldad se paga.
Pareciera inerte, pero te escribe y lastima.
Ignoras.
Intentas.
Solo es una piedrita.
Pero tan solo ella en el mar ya se siente grande.
Se mece y se transporta.
Se engrandece.
Se cambia de color.
Y el propio mar, va y viene.
Él sabe que no son iguales en inmensidad.
Ella también lo sabe y busca ríos.
Y yo, los veo invisibles.
Deben serlo.